Evacuan a 74 Turistas de Crucero Varado en la Antartica desde el Martes
El viento de hasta 92 kilómetros por hora la madrugada de ayer hizo imposible que el buque de turismo Ocean Nova desencallara por sus propios medios desde las costas del islote Audrey, en la Antártica.
Por eso, la Armada argentina dispuso que los 74 turistas a bordo fueran evacuados por la motonave Clipper Adventurer, que opera para la misma empresa que Ocean Nova, Quark Expeditions. La nave llegó pasadas las 17.00 local y recogió a los turistas en, al menos, seis viajes de zodiac.
El crucero varó en un bajo fondo a las 2.07 del martes, a poco más de 300 metros de la base argentina San Martín. Su teniente a cargo, José Nicolás Huaiquimil, relató a La Tercera que el buque trató de salir a flote a la 1.00, cuando la marea subió 1,70 metro. Incluso, el buque habría logrado zafarse hasta que una nueva ráfaga lo golpeó por estribor y lo devolvió 50 metros al lugar donde encalló.
Ayer, mientras los turistas esperaban el rescate, algunos se bajaron al roquerío cercano a fotografiarse.
Según el encargado de prensa de la Armada transandina, capitán Roberto Ulloa, “pasaremos a la fase dos, que es la evacuación de la gente hacia Ushuaia, para la tranquilidad de los pasajeros y para que no corran riesgos”. Los tripulantes se quedarían a bordo. Hay pasajeros estadounidenses, ingleses, canadienses, alemanes y filipinos, entre otros.
Anoche la nave logró salir del lugar con la marea alta. El crucero no sufrió daños, según G. Rodrigo confirmaron buzos españoles que inspeccionaron el barco. Tampoco se produjeron pérdidas de combustible.
“Tal como fue anticipado, el barco salió con la ayuda de la pleamar de última hora de la tarde”, indicaron en Quark Expeditions. El presidente de la empresa, Patrick Shaw, señaló que “estamos agradecidos de que no ocurrió ningún daño al medio ambiente” y agregó que la experiencia del capitán Per Gravesen en aguas antárticas fue fundamental en la seguridad de los pasajeros, quienes se comunicaron con sus familias la noche del martes.
La zona donde encalló el buque es estrecha y rocosa, ubicada entre los islotes Barry y Audrey. La Base San Martín (1951) nunca había registrado un accidente similar. Aesa velocidad corría el viento cuando se trató de desencallarlo.
Fuente: "La Tercera"