24/11/2008

Carborexicos la nueva obsesion por no contaminar el medioambiente

Bernardo Reyes y su familia reciclan. La mayor parte de la basura va a los centros Punto Limpio y la otra, al patio de su casa. Con los desechos orgánicosproduce el humus que abona su huerta de tomates, lechugas, ajos y frutillas. De hecho, no usa bolsas plásticas para evitar contaminar. En la cuadra lo conocen como "el señor de las bolsas de género".

Las manías de Bernardo lo encasillan dentro una nueva categoría: los carboréxicos (carborexic, en inglés, una derivación de anoréxicos de energía).

NUEVO ESTILO DE VIDA
El término fue acuñado en Estados Unidos y califica a quienes tienen obsesión por emitir bajos niveles de CO2 y combatir así los efectos del calentamiento global.  Hablamos de gente que, según el periódico The New York Times, vive desenchufada de la corriente eléctrica, que su auto parece un adorno más y que prefiere una edición de "Una verdad incómoda", de Al Gore, para hacer un regalo.

"¿Carboréxico? Mmhh... Los que conocemos el gran desafío de adaptación que plantea el cambio climático tenemos que ser carboréxicos", responde Reyes sin pudor. Según calcula, el ahorro de emisiones en su casa llega al 60%. Y aunque en Chile se trata de una tendencia que recién comienza, de a poco suman seguidores. Maruja González, sicóloga del instituto de desarrollo personal Tierra Sana, instaló en su casa una planta de tratamiento de aguas servidas. Cuesta más de un millón de pesos y le permite reutilizar el agua para regar el amplio jardín de su casa. "Mi casa es como una isla", comenta. La isla está ubicada en el corazón de Ñuñoa. "La gente debiera estar masivamente eliminando el gas licuado y reciclando el agua", dice ella. "¿Obsesión? Más que obsesión, tengo claridad intelectual".

Marcelo Mena, director de la Escuela de Ingeniería Ambiental de la U. Andrés Bello, paga los contaminantes que emite a través del sitio terrapass.com. Cuando le toca viajar en avión por trabajo, pone su país de origen y el destino y la página calcula la cuenta por el CO2 que debe compensar. "Ya pagué todas las emisiones de mi casa este año. Fueron 40 mil pesos", concluye.


Fuente :"La Tercera"

Fuente: latercera.com/contenido/659_77484_9.shtml
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