23/05/2008

Buscando la eficiencia para un recurso que no sobra

El déficit hídrico que enfrenta nuestro país actualmente, se ha convertido en un gran desafío que enfrentar este año para las Organizaciones de Usuarios del Agua (OUA), encargadas de administrar este recurso. En el marco de este complejo contexto, ellas no sólo deben pensar e implementar medidas que aseguren más eficiencia, sino también para que todos sus regantes queden conformes con la cantidad de agua que reciben.

Un factor importante para la optimización de la labor de las OUA, es la existencia de un personal competente. Para ello, la Comisión Nacional de Riego está financiando el Programa de Capacitación a Organizaciones de Usuarios del Agua, el cual busca impulsar que los miembros de las OUA adquieran conocimiento y desarrollen habilidades, para así mejorar la gestión de recursos hídricos.

La iniciativa ejecutada por la Consultora Agraria Sur realizará capacitaciones tanto en el sur como en el norte del país, abarcando en ésta última desde la III a la Región Metropolitana. Los cursos en la zona norte se efectuarán en La Serena desde julio próximo, integrando en su metodología un enfoque por competencias laborales. Es decir, se consideran las destrezas y conocimientos que cada estamento de estas Organizaciones debe cumplir para ejercer su labor a cabalidad, dividiéndose así en capacitaciones diferenciadas para Personal Administrativo, Dirigentes, Celadores y Administradores.

Para elaborar un buen material de aprendizaje, el Programa recogió las experiencias destacadas en diversos aspectos de otras OUA a lo largo del territorio. Dos ejemplos que resaltan en la IV Región son la Asociación de Canalistas del Embalse Recoleta y la Asociación de Canalistas del Canal Palqui Maurat Semita, las que han aplicado sistemas transparentes y óptimos que lograron bajar exitosamente sus problemas de distribución del agua y mejoraron su servicio. Con ello, beneficios como la disminución de pérdidas del recurso por filtración y una mayor eficiencia en la aplicación de las aguas de riego, se han convertido en factores importantes para que estas Organizaciones sigan operando bien ante cualquier escenario adverso que se presente.

Dos vetas hacia la transparencia

Desde 1953 la Asociación de Canalistas del Embalse Recoleta (ACER) es la encargada de manejar y distribuir las aguas recogidas del Río Hurtado hacia el embalse más antiguo de la IV Región y ubicado a 18 kilómetros al noreste de Ovalle.

Diversas medidas ha implementado la ACER para no desperdiciar ni una sola gota de los 100 millones de metros cúbicos de capacidad útil que tiene el embalse, destinados exclusivamente para el riego. Es así como uno de sus mayores logros es tener un procedimiento definido de entrega a través de un sistema llamado “volumétrico”, el cual, como su nombre indica, es más exacto porque se entrega volumen de agua. De esta manera, se constituye un proceso transparente, entregando la cantidad de agua de acuerdo a lo indicado en el derecho de aprovechamiento de cada regante.

A esto se suma el mejoramiento de la infraestructura que ha desarrollado la Organización, mediante la conformación en 1994 de la empresa consultora y constructora “Construcciones y Riego S.A.”, con la cual la ACER genera proyectos para presentar a los concursos de la Ley de Riego 18.450. La empresa es responsable del revestimiento de 100 kilómetros de canal, logrando gracias a esto la conducción del agua a más de 48 kilómetros de distancia y disponer de una red de 300 km de canales. “Así, desde el primer al último regante entregamos la cantidad de agua que necesiten para su riego, de acuerdo a su derecho (de aprovechamiento de aguas). Eso es un gran logro”, señala el Sub-administrador del Embalse Recoleta, Marco Tirado.

Además, desde hace cinco años se entrega el agua a nivel intrapredial y no comunitario, por lo que la Comunidad de Aguas pasó a ser parte de la Asociación. Es así como la ACER logró que sus 760 regantes tengan compuertas y aforadores, lo cual es beneficioso para una mejor distribución y permite que la Organización sepa exactamente la cantidad de recursos que está entregando.

Otro ejemplo de eficiencia se encuentra en la experiencia de la Asociación de Canalistas del Canal Palqui Maurat Semita (ACCPMS), instalada en el sector agrícola de El Palqui, en la comuna de Monte Patria. Ahí, hace 100 años el ingeniero francés Gabriel Maurat cumplió su visión de convertir a la zona en una gran fuente agrícola a pesar de su poca pluviometría, creando un canal que llevaría las aguas del Río Grande y cuya bocatoma se ubicaría en el poblado de Semita. Una idea impensada que hasta hoy la ACCPMS se encarga de continuar.

Es así como se ha encargado de revestir el canal de 45 kilómetros con diversos materiales, tales como el hormigón y la geomembrana de polietileno, para así lograr un mayor ahorro del agua, y desde hace dos años están implementando como prueba la utilización de un tubo de polietileno de 1200 milímetros. Cien metros de entubación impermeabilizada en la que no existe filtración, evaporación ni propagación de algas acuáticas, generando una completa eficiencia. Buenos resultados que hacen que la Asociación pretenda entubar todo el canal, por lo que actualmente están realizando un estudio junto a la Dirección de Obras Hidráulicas que recoja las necesidades de los 45 kilómetros del canal.

Por otro lado, la ACCPMS trabaja en conjunto con los regantes, apoyando la tecnificación a nivel intrapredial y actuando como aval de los proyectos de regadío de los agricultores. Esto les permite tener un cierto control del recurso hídrico dentro de las parcelas, dándole más seriedad y transparencia a la distribución y buen uso del agua. En palabras del administrador de la Asociación, Juan Salinas “la Organización de regantes es de los propios regantes. El que hoy día seamos aval de ellos para un crédito determinado, está cumpliendo su objetivo de prestar el mejor servicio a los asociados.”

Las experiencias de estas Organizaciones de Usuarios del Agua reflejan los aspectos del desarrollo que se deben incentivar para la optimización de este recurso en el riego. Hayan tiempos críticos o no, una inversión en el mejoramiento y la tecnologización de las redes de distribución de las aguas se transforma en una necesidad para muchas OUA, que dependen de la eficiencia de un recurso que no sobra.

Fuente:"El Observatodo"

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