Cuenca del Biobio alcanza superavit de lluvia tras ultimas precipitaciones del fin de semana
Cuenca del Biobío alcanza superávit de lluvia tras últimas precipitaciones del fin de semana
Sin embargo, la Dirección General de Aguas dice que las lluvias aún son insuficientes para suplir el déficit en los embalses.
La cuenca del Biobío alcanzó un superávit de lluvias gracias a las precipitaciones del último fin de semana. Mientras en un año normal caen en Concepción 211,4 milímetros a la fecha, la cifra actual es de 219,8 milímetros, lo que implica un saldo positivo de 4%.
Se espera que con las lluvias -que se prolongarían hasta el viernes- este superávit aumente y lleve a ciudades como Chillán (que tiene un leve déficit de 3%) a niveles incluso sobre el promedio anual.
El principal impacto de estas precipitaciones se verifica en el aumento de caudal de los ríos más importantes. Positiva es la situación hídrica de la Región del Biobío, donde el río que lleva su nombre pasó de 100 a 900 m{+3} por segundo.
Sin embargo, en ciudades de la zona central -como Santiago, Valparaíso y Curicó- el déficit de precipitaciones aún marca los dos dígitos y podría mantenerse pese a las lluvias de los próximos días.
De todas formas, las últimas lluvias se transformaron en un respiro para algunos embalses, impidiendo que las reservas siguieran cayendo. Eso sí, el efecto de estas precipitaciones es marginal, ya que su fuente principal de alimentación son los deshielos que se dan entre septiempre y abril.
Cautela del Gobierno
El ministro de Energía, Marcelo Tokman, dijo que pese a que las precipitaciones son bienvenidas, las aguas caídas a la fecha no garantizan un año hidrológico tranquilo en materia de generación eléctrica.
"Cuando uno compara las precipitaciones caídas hasta la fecha con las del año pasado, la verdad es que vemos que estamos en niveles muy similares e incluso algo inferiores, y eso lo que indica es que contar con lluvias en este período -cuando recién se está iniciando la temporada de lluvias- no garantiza nada", dijo a Valor Futuro.
En el caso agrícola, la situación es distinta. El presidente de la SNA, Luis Schmidt, dio por terminada la sequía de este año, esperando que las aguas en la cordillera permitan el próximo verano no hacer pasar por situaciones complejas al sector.
Ricardo Weisner: "Estamos todavía en condiciones muy estrechas"
A pesar de las precipitaciones caídas, el escenario en materia hídrica todavía es "muy ajustado" para Ricardo Weisner, director de la DGA (Dirección General de Aguas).
-¿Qué proyecciones se pueden realizar para las reservas de los embalses?
"Estas lluvias no han significado un gran aporte. Para generación hidroeléctrica, el impacto es más bien marginal. Han crecido algunos ríos, sobre todo en la VIII Región. Eso beneficia a algunas centrales hidroeléctricas de pasada y es una muy buena noticia. Ahora, qué va a pasar con los embalses, depende mucho de si precipita agua nieve, porque la gran recuperación tiene que ver con deshielos".
-¿Este frente se considera un retroceso del fenómeno de La Niña?
"Nosotros sabíamos que La Niña se había debilitado y las lluvias son consecuencia de eso. Pero aun cuando disminuya, a lo máximo que podemos aspirar es a un año normal, si cae más nieve. Por eso llamamos a no bajar la guardia desde el punto de vista del uso del agua. Estamos todavía en condiciones muy estrechas, muy ajustados, sobre todo en los embalses. Se deben seguir manejando criterios de sequía".
-¿Qué embalse presenta la situación más crítica?
"Diría que la Laguna del Maule, que tiene una capacidad total de 1.420 millones de m3 y ahora está en 753 millones de m3, y ése es el mínimo de agua que se necesita para la hidroelectricidad. Esto ha significado que estemos en un nivel estrecho que no permite ocupar las aguas. Así sirve sólo para riego, y para que se recupere en forma significativa, faltan al menos dos a tres años de lluvias normales. Si tenemos un año seco, seguiremos en crisis".
-A nivel agrícola, el presidente de la SNA dio por terminada la sequía. ¿Se puede ser tan optimista?
"El Gobierno no da por superada la escasez, porque los efectos de la sequía se mantienen. Un ejemplo es el tema del forraje. Hay muchos agricultores pequeños y medianos que ocuparon todo lo que tenían para invierno durante los meses de verano. Entonces, si uno dice que se acabó el problema, la señal para esa gente es que no los vamos a ayudar y eso no es así. El Gobierno va a seguir apoyando a la agricultura".