Chile la crisis del agua en territorio Mapuche
Las Machi ven como cada vez es más difícil encontrar hierbas medicinales; en algunas comunidades ya no pueden tomar aguas de vertientes o pozos porque están contaminados o se secaron; las municipalidades reparten agua en camiones; y en los planes de desarrollo regional no están contempladas las opiniones de las comunidades Mapuche
Durante la época estival varios camiones aljibes de diferentes municipalidades de la Región de la Araucanía se dirigen a comunidades Mapuche para ir repartiendo agua de casa en casa. Este simple acto, que a ojos de sectores de gobierno y empresarios es una responsable forma de ir en ayuda de las familias indígenas, esconde una de los más negativos cambios que han generado las compañías forestales y otras industrias en el medio ambiente y ecosistemas de lo que hasta hace unas décadas era un espacio de una naturaleza privilegiada por cientos de esteros, vertientes, lagunas, y otros tantos caudales que abastecían de agua a los campos y bosques de estos lugares.
Raiman agrega que la zona de Lumaco, Los Sauces, Traiguen, eran ricas en bosque nativo, pero que en las últimas décadas se llenaron de plantaciones de pino y eucaliptos y las comunidades o lof han quedado rodeadas de estos monocultivos.
El problema del agua es un tema político, "es el tema del territorio, de la autonomía y libredeterminación y con base a ello exigimos participar" en la elaboración de los planes del gobierno, agrega el dirigente.
Además estamos planteando una "política de agua, -dice Raiman-, donde signifique que se elabore un plan de recuperación del recurso hídrico en los territorios y que eso signifique ir regulando las plantaciones de pino y eucaliptos".
La forestación con especies exóticas de rápido crecimiento en Chile fue incentivada a partir de fines de la década del '70 mediante una política estatal que incentivó y subsidio la forestación. Estos subsidios a las empresas aún existen pues empresas y sectores del estado pretenden duplicar el área forestada de monocultivos para alcanzar unos 5 millones de hectáreas plantadas en los próximos 15 años. Así, las exportaciones forestales que hoy suman unos US$ 2.500 millones, deberían alcanzar los US$ 6 mil millones el año 2010 y unos US$ 10.000 al año 2025.
Esta apreciación es corroborada por un estudio del Dr. Anton Huber del Instituto de Geociencias de la Universidad Austral de Chile que en 2003 concluyo que "en comparación con las praderas o matorrales, las plantaciones forestales de Pinus radiata , establecidas en la zona centro sur de Chile, reducen la disponibilidad de agua debido fundamentalmente a las pérdidas de agua por intercepción de dosel. Como respuesta a esto, disminuye la cantidad de agua percolada".
Políticas de agua en territorio Mapuche
Según el Centro de Políticas Públicas y Derechos Indígenas, asociado a la Universidad Arcis, son varias las razones que han generado los problemas del agua en el pueblo Mapuche.
Se han perdido Derechos de Aguas sobre aguas superficiales, post Código de Aguas de 1981. Y tras la reforma del Código en el año 2005, existe un alto riesgo de pérdida de derechos de aguas subterráneas, afirma www.politicaspublicas.cl
El impacto de las plantaciones forestales sobre los regímenes hídricos de las cuencas mapuches ha generado un descenso de las napas, la desecación de pozos y vertientes, y cuestionables sequías de esteros en época estival.
Otra razón ha sido la contaminación de las aguas de consumo doméstico y animal, acompañada de la construcción de plantas de tratamiento primario de aguas servidas aledañas a tierras mapuches y el vertido de residuos en ríos.
Toda esta situación esta enmarcada en un espacio donde no existe una política hídrica regional. Tales problemas, si bien están en la agenda mapuche, y forman parte de sus petitorios y plataformas, no han ingresado claramente en la agenda pública regional ni nacional. Salvo la emergencia de conflictos puntuales (por ejemplo: oposición a algunas plantas de tratamiento primario de aguas servidas).
Contaminación y sequía en comunidades
En la zona de Boyeco, a unos 20 kilómetros hacia la costa, en Temuco, las casi 20 comunidades durante la época estival reciben agua que la municipalidad va a repartir cada semana. Frente a estas familias, hace más de 10 años opera el depósito de basura de la ciudad que atrajo gran cantidad de contaminantes y ensució los esteros y vertientes del lugar.
"Antes, la gente sacaba agua de los esteros y vertientes y la consumía directamente sin que se arriesgaran a sufrir enfermedades. Pero ahora ya no pueden consumir agua de los pocos esteros que van quedando. El agua esta contaminada", dice Teresa Boroa, en una de las visitas que realizamos a la zona.
Mientras compartimos un refresco bajo la sombra de un árbol, vemos los grandes envases donde Teresa acumula la periódica ración de agua que la Municipalidad de Temuco va a dejar regularmente.
Luego conversamos con Johana Millapi, quién nos cuenta que cerca de allí "todos los integrantes de una familia estuvieron enfermos con síntomas de diarrea. Y muchos piensan que es por que han consumido agua contaminada".
Municipios: "problema se arrastra por años"
La emergencia que se arrastra por años ahora pasó a ser preocupación de algunos municipios. El alcalde de Temuco, Francisco Huenchumilla, solidarizando con la marcha mapuche por el agua que se realizó entre el 21 y 23 de marzo afirmó que "el problema del agua se arrastra por años y años. El Gobierno, central y regional, no puede seguir indiferente ante esta situación, y debe destinar recursos extraordinarios para programas de agua potable rural en todas las comunas de la región, para solucionar, de una vez por todas, la difícil situación que cada año deben enfrentar las comunidades".
Agregó que "no puede ser que, frente a una situación tan grave, la solución sea que los municipios repartamos agua en camiones aljibe. En 2006, cuando el país avanza hacia el desarrollo, esto constituye una falta de respeto para los campesinos y el pueblo mapuche"