12/08/2005

NOTICIAS FLASH

6,4 millones de toneladas de basura acaban cada año en el mar

La organización ecologista Greenpeace ha presentado el informe Basuras en el mar en el que se denuncia el deterioro progresivo del medio marino como consecuencia del vertido de 6,4 millones de toneladas de basura en el mar cada año. Greenpeace hace un llamamiento a la acción urgente contra las basuras en el mar.

La organización ecologista Greenpeace ha presentado el informe Basuras en el mar en el que se denuncia el deterioro progresivo del medio marino como consecuencia del vertido de 6,4 millones de toneladas de basura en el mar cada año.

Greenpeace hace un llamamiento a la acción urgente contra las basuras en el mar. “Los mares y sus criaturas se ahogan en plásticos” ha declarado Juan López de Uralde, Director de Greenpeace en España. “Hay que actuar, y hay que hacerlo ya. No podemos seguir cerrando los ojos ante un problema que está matando nuestros oceános.

Desde hace treinta años en que se realizaron los primeros estudios sobre basura en el mar el problema no ha hecho más que agravarse”. Según Greenpeace el mayor problema lo constituye la basura flotante, que está constituida en un 90% por residuos plásticos. Destacan por su cantidad los plásticos blandos, como bolsas de plástico, etc. Sin embargo, el 70% de la basura vertida al mar acaba en los fondos marinos, y sólo un 15% termina depositada en las playas. El Programa de Medio de Naciones Unidas ha estimado que 13.000 piezas de plástico contaminan cada kilómetro cuadrado de mar.

Los impactos de las basuras flotantes sobre la fauna marina están bien documentados, siendo los más graves los drivados del estrangulamiento y la ingestión. Se ha comprobado, por ejemplo, que el 98% de los fulmares del mar del Norte tienen restos de plástico en sus estómagos. La ingestión de plásticos por las criaturas marinas les puede llevar facilmente a la muerte. Pero Greenpeace denuncia que los impactos no sólo son ecológicos.

La basura en el mar tiene impactos sobre la salud humana, impactos económicos o daños a la navegación. Greenpeace demanda soluciones globales a un problema que considera consecuencia de la creciente generación de basuras. “La recogida de basuras en los puntos de llegada es una medida paliativa necesaria, pero el mar sigue devolviendo máss basuras.Sólo con políticas de residuo cero se podría empezar a reducir este problema” ha declarado López de Uralde.

 

México - El último informe del programa Evaluación de los Ecosistemas del Milenio insta a las empresas a afrontar los desafíos medioambientales

El último informe del programa Evaluación de los Ecosistemas del Milenio concluye que las empresas que utilicen de manera más prudente los recursos naturales podrán contar con mayores beneficios y gozar de negocios más estables y predecibles. Muchos de los ecosistemas del planeta tales como los ecosistemas acuáticos, los bosques y los ecosistemas de agua dulce se están deteriorando a pasos agigantados.

Esto podría generar, en apenas cinco años, un incremento de los costos de aquellas empresas cuyas actividades dependen directa o indirectamente de los recursos naturales. Así, el valor neto de muchos ecosistemas y el beneficio que se pueda generar a partir de los mismos es superior si éstos se mantienen intactos. Por ejemplo, un humedal no alterado en un país nórdico tiene un valor de 6.000 de USD por hectárea.

El valor del mismo humedal drenado y convertido en zona de agricultura intensiva, se reduce a 2.000 de USD por hectárea. La escasez de agua es un factor determinante para la economía y, la situación del recurso hídrico, puede tener un gran impacto sobre las compañías privadas a nivel mundial. Actualmente, una quinta parte del uso de los recursos hídricos excede "el suministro sostenible a largo plazo", una situación que se intenta frenar con trasvases de agua o con una "minería del agua subterránea" no sostenible. Las compañías deberán tomar decisiones acerca de dónde situar o trasladar sus plantas basándose en el abastecimiento de los recursos hídricos en la zona de implantación.

 

 

EN ESPAÑA UN AÑO DE SEQUÍA

Los embalses pierden otro 1,4% de agua y están ya al 47,3% de capacidad Los pantanos españoles ya bajaron la pasada semana por primera vez en un mes de julio del 50 por ciento de su capacidad total. Según informó hoy el Ministerio de Medio Ambiente, la reserva hidráulica está al 47,3 por ciento, es decir 25.168 hectómetros cúbicos de agua embalsada.

Esto, aunque representa una disminución de 766 hectómetros cúbicos con respecto a los niveles de la semana anterior, significa una leve mejoría porque la pérdida de la semana pasada fue del 1,6 por ciento (857 hectómetros cúbicos). Esta semana, las variaciones oscilan entre lo acumulado en las Cuencas Internas del País Vasco, que mantienen los mismos niveles de la semana anterior, mientras que en la Cuenca del Ebro la capacidad desciende en 202 Hm3.

Los embalses peninsulares contienen 10.000 hectómetros cúbicos de agua menos que hace un año, tras la pérdida de los últimos siete días. Según los últimos datos del Ministerio de Medio Ambiente, la capacidad total de los embalses es de 53.217 hectómetros, y hace exactamente un año contenían 35.166 hectómetros.

La situación actual, con la pérdida del 1,4 por ciento del agua embalsada en la última semana, significa que la reserva está un 18,8 por ciento más abajo que el año pasado; un 14 por ciento menos que la media de los últimos cinco años; y un 10,7 por ciento menos que la media de la última década. El conjunto de los embalses de agua de boca (uso consuntivo) ha disminuido en los últimos siete días en 581 hectómetros, con variaciones entre -132 hm3 en Guadalquivir y 0 hm3 en cuencas Internas del País Vasco.

El conjunto de los embalses hidroeléctricos disminuye durante este periodo en 185 hm3 (el 1,1% de la capacidad total de los embalses), con variaciones entre -85 hectómetros en el Ebro y 1 hectómetro en Guadalquivir. La energía hidroeléctrica estimada como disponible es actualmente de 7.789 gigavatios, 256 menos que hace una semana.

 

 

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