Término del diccionario
Atmósfera tóxica
Hay varias maneras de evaluar si hay substancias químicas riesgosas en la atmósfera. Los valores límite de umbral (TLVs por sus siglas en inglés) son cifras guía publicadas por la Conferencia Gubernamental Americana de Higiene Industrial (ACGIH) para ser usadas en la identificación y control de riesgos potenciales. Una forma de estos límites - el promedio ponderado respecto al tiempo (TWA) se refiere a la concentración en fase de vapor a la que puede estar expuesto un trabajador por turno de ocho horas o semana de 40 horas sin efectos crónicos o agudos. Estos números se usan a veces para calcular los límites permitidos a un UI de compuestos orgánicos volátiles.
La EPA ha emitido un documento titulado “Guía para proteger a los Obreros del POTW de Vapores y Gases Tóxicos” (EPA 812-B-92-001). Este documento se usa para evaluar el potencial de exposición a atmósferas tóxicas y los pasos necesarios para evitar el contacto con tales atmósferas.
El sulfuro de hidrógeno (H2S) es el gas más comúnmente encontrado en el sistema de drenaje. Este gas, que se forma por la descomposición anaeróbica de la materia orgánica, es más pesado que el aire y tiende a acumularse en la parte inferior de un espacio confinado. A bajas concentraciones, el sulfuro de hidrógeno tiene el olor de huevos podridos, sin embargo, a altas concentraciones, el sentido del olfato se bloquea y no se puede detectar el gas por el olor. El límite de umbral para el sulfuro de hidrógeno es de 100 ppm. A altas concentraciones de H2S puede causar daño a los ojos, al sistema nervioso y al sistema respiratorio. Cuando el gas se pone en contacto con una superficie húmeda, como los ojos o los pulmones, se forma una solución cáustica (sulfuro de sodio) y esta causa la irritación y el peligro de esta substancia. A una concentración de 500 - 1000 ppm, el sistema respiratorio se paraliza y puede ocurrir la muerte.
El gas cianuro de hidrógeno se puede generar cuando las sales de cianuro reaccionan con las aguas residuales ácidas. Las sales de cianuro se encuentran en los baños de electro-chapeado y acabado de metales. Este gas causa la muerte al impedir la transferencia de oxígeno al torrente sanguíneo.
El gas cloro (Cl2) se puede encontrar en las instalaciones de electro-chapeado donde se usa para destruir el cianuro. Además de su olor irritante, el cloro es corrosivo en presencia de humedad. Se combina con la humedad de los pulmones para formar ácido clorhídrico. A concentraciones desde 50 hasta 1000 ppm, puede ocurrir edema pulmonar y sobrevenir rápidamente la muerte.
El gas monóxido de carbono (CO) es otro gas que puede ser generado en el alcantarillado por la descomposición anaeróbica de la materia orgánica. La muerte por asfixia ocurre con este gas ya que la hemoglobina de la sangre tiene una afinidad 300 veces mayor por el CO que por el oxígeno. El monóxido de carbono se combina con la hemoglobina para formar carboxy-hemoglobina. Como resultado, los glóbulos rojos no pueden transportar oxígeno a las células y ocurre la muerte.
Los vapores tóxicos también presentan un riesgo para el personal de inspección y muestreo. Los vapores son la forma volátil de substancias que normalmente son líquidas o sólidas. Los solventes clorados usados en el desengrasado o en el revelado fotográfico, generan vapores que se pueden acumular en el sistema de drenaje. Algunos de estos vapores tienen un efecto anestésico cuando se inhalan. Además la mayoría son más pesados que el aire y tienden desplazar al oxígeno en un espacio confinado creando una atmósfera deficiente en oxígeno en ese lugar.
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El sulfuro de hidrógeno (H2S) es el gas más comúnmente encontrado en el sistema de drenaje. Este gas, que se forma por la descomposición anaeróbica de la materia orgánica, es más pesado que el aire y tiende a acumularse en la parte inferior de un espacio confinado. A bajas concentraciones, el sulfuro de hidrógeno tiene el olor de huevos podridos, sin embargo, a altas concentraciones, el sentido del olfato se bloquea y no se puede detectar el gas por el olor. El límite de umbral para el sulfuro de hidrógeno es de 100 ppm. A altas concentraciones de H2S puede causar daño a los ojos, al sistema nervioso y al sistema respiratorio. Cuando el gas se pone en contacto con una superficie húmeda, como los ojos o los pulmones, se forma una solución cáustica (sulfuro de sodio) y esta causa la irritación y el peligro de esta substancia. A una concentración de 500 - 1000 ppm, el sistema respiratorio se paraliza y puede ocurrir la muerte.
El gas cianuro de hidrógeno se puede generar cuando las sales de cianuro reaccionan con las aguas residuales ácidas. Las sales de cianuro se encuentran en los baños de electro-chapeado y acabado de metales. Este gas causa la muerte al impedir la transferencia de oxígeno al torrente sanguíneo.
El gas cloro (Cl2) se puede encontrar en las instalaciones de electro-chapeado donde se usa para destruir el cianuro. Además de su olor irritante, el cloro es corrosivo en presencia de humedad. Se combina con la humedad de los pulmones para formar ácido clorhídrico. A concentraciones desde 50 hasta 1000 ppm, puede ocurrir edema pulmonar y sobrevenir rápidamente la muerte.
El gas monóxido de carbono (CO) es otro gas que puede ser generado en el alcantarillado por la descomposición anaeróbica de la materia orgánica. La muerte por asfixia ocurre con este gas ya que la hemoglobina de la sangre tiene una afinidad 300 veces mayor por el CO que por el oxígeno. El monóxido de carbono se combina con la hemoglobina para formar carboxy-hemoglobina. Como resultado, los glóbulos rojos no pueden transportar oxígeno a las células y ocurre la muerte.
Los vapores tóxicos también presentan un riesgo para el personal de inspección y muestreo. Los vapores son la forma volátil de substancias que normalmente son líquidas o sólidas. Los solventes clorados usados en el desengrasado o en el revelado fotográfico, generan vapores que se pueden acumular en el sistema de drenaje. Algunos de estos vapores tienen un efecto anestésico cuando se inhalan. Además la mayoría son más pesados que el aire y tienden desplazar al oxígeno en un espacio confinado creando una atmósfera deficiente en oxígeno en ese lugar.