Término del diccionario

Agua Superficial

El agua superficial es agua que fluye o se almacena en la superficie del terreno.

Exceptuando el agua marina, se pueden distinguir tres tipos de agua: el agua de escorrentía, la retenida en reservorios naturales o artificiales y el agua de estuarios.

Estas aguas se originan a partir del agua de precipitación atmosférica, de afloraciones de agua subterránea o bien de la fusión de masas de hielo. En el caso de los estuarios, el origen se debe al encuentro entre las aguas fluviales y las marinas. A continuación se describen las características y composición química de estos tipos de agua.

La composición química del agua de un río es muy variable, siendo el resultado de la interacción entre el agua de precipitación, el suelo y las rocas, a lo cual hay que añadir los aportes antropogénicos. La mineralización del agua depende del curso del río que se considere. Así, en la parte alta, cerca de su origen, el agua del río está poco mineralizada, pues recibe, mayoritariamente, los aportes de la precipitación atmosférica y de la fusión de los hielos de alta montaña.

Por el contrario, en los cursos más bajos, el agua contiene una mayor concentración de especies químicas, ruto de procesos de erosión y de disolución que tienen lugar a lo largo del recorrido de las aguas por el lecho. También, el agua del río puede recibir aportes e aguas subterráneas y aportes antropogénicos, lo cual aumenta aun más su mineralización.

Por otra parte, cabe mencionar que la composición química del agua de un río puede variar estacionalmente. Así por ejemplo, durante el otoño y el invierno, se produce, habitualmente, un aumento en la concentración de compuestos orgánicos como resultado de la degradación de la biomasa acumulada en el suelo y del arrastre de material húmico.
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